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El poder del ayuno y la oración combinados

El poder del ayuno y la oración combinados

El ayuno es una práctica que existe en la Iglesia desde el principio, pero a veces queda como un "rito" sin entender su verdadero poder. Cuando se combina con oración sincera, se transforma en una herramienta espiritual capaz de cambiar corazones, aclarar dudas, sanar relaciones y abrir puertas que parecían cerradas.

"Jehová dijo: ¿Hasta cuándo no tendréis piedad de mí?... ¡Si yo tuviera que dar orden a mi pueblo, aun ahora tendría ejércitos de ángeles!" (Moisés 7:36, adaptado).


1. ¿Qué es realmente el ayuno?

El ayuno en la Iglesia es abstenerse de comer y beber por un período de tiempo específico (generalmente 24 horas, o dos comidas consecutivas), acompañado de oración enfocada y, a menudo, de una donación de ofrenda de ayuno para ayudar a los necesitados.

No es solo dejar de comer. Es una disciplina espiritual con tres dimensiones:

  1. Física — el cuerpo aprende a no dominarte.
  2. Espiritual — el alma se acerca a Dios.
  3. Caritativa — los recursos que ahorrás se donan a otros.

"Este es el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas pesadas, dejar ir libres a los oprimidos" (Isaías 58:6).


2. ¿Por qué combinar ayuno y oración?

Cada práctica por separado tiene poder. Pero juntas, se multiplican.

Práctica sola Efecto principal Limitación
Oración Comunica tu corazón a Dios Puede quedarse en palabras si no hay profundidad
Ayuno Humilla y dispone el corazón Sin un propósito, puede ser solo hambre

Juntas, oración + ayuno:

  • 📖 Enseñan dominio propio (alma y cuerpo alineados).
  • 📖 Crean un espacio espiritual más sensible a la revelación.
  • 📖 Demuestran a Dios tu voluntad seria de buscar una respuesta.
  • 📖 Multiplican las bendiciones que recibís y que das a otros.

"Apacienta mi grey... Y cuando ayunares, unge tu cabeza y lava tu rostro" (adaptado de Mateo 6:17). El Señor no quiere tristeza, sino gozo en el sacrificio.


3. Escrituras clave sobre el ayuno

  1. Mateo 6:16-18 — El Sermón del Monte: cómo ayunar correctamente.
  2. Isaías 58:3-12 — El ayuno que agrada a Dios: no solo dejar de comer, sino servir.
  3. Alma 5:45-46 — Alma ayunó muchos días para obtener un testimonio.
  4. Hechos 14:23 — Pablo y Bernabé ayunaban al ordenar líderes.
  5. Doctrina y Convenios 88:76 — Establecido como principio del Evangelio.
  6. 3 Nefi 27:1 — Los nefitas ayunaban y oraban frecuentemente.
  7. Éter 4:15 — El hermano de Jared ayunó para recibir revelación.

4. Cómo hacer un ayuno apropiado para jóvenes

Antes del ayuno

  • Fijá tu propósito: ¿por qué ayunás? Anotalo. Esto te ayuda a no perderte en el hambre.
  • Elegí un momento adecuado: domingo de ayuno (primer domingo del mes) o coordiná con tu obispo/presidente de rama.
  • Hablá con tu familia si vivís con ellos, para que te acompañen o entiendan.

Durante el ayuno

  • Orá con sinceridad: contale a Dios lo que realmente te importa, no frases vacías.
  • Leé escrituras que tengan que ver con tu propósito.
  • Mantenete ocupado/a: el hambre se nota más cuando no hacés nada. Ayudá en la casa, estudiá, salí a caminar.
  • Evitá distracciones fuertes: el ayuno es un momento para subir la mirada, no para bajar la cabeza en pantallas.

Al terminar el ayuno

  • Agradecé en oración por la experiencia vivida.
  • Anotá lo que sentiste, cualquier impresión o respuesta que hayas recibido.
  • Pagá tu ofrenda de ayuno: lo que habrías gastado en esas comidas, donalo a la Iglesia (o al fondo de ayuno de tu barrio/rama).
  • Comé con moderación: después de 24 horas, el cuerpo agradece un desayuno liviano, no un banquete.

"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados" (Mateo 5:6).


5. Errores comunes al ayunar

Ayunar para que Dios te dé lo que vos querés: el ayuno no es un "trato" con Dios.

Quejarte del hambre o de lo difícil que es: eso contradice el espíritu del ayuno.

Publicar que estás ayunando: es algo entre vos y Dios.

Olvidar la ofrenda de ayuno: priva a otros de la bendición.

Ayunar con enojo o resentimiento: el ayuno debe hacerse con corazón limpio.

No tener un propósito claro: el ayuno se vuelve solo hambre.


6. Situaciones en las que el ayuno es especialmente útil

Situación Propósito del ayuno
Tomar una decisión importante Pedir confirmación espiritual
Duda o pregunta doctrinal Buscar respuesta con corazón sincero
Problema familiar o de relaciones Buscar guía y reconciliación
Enfermedad propia o de un ser querido Pedir sanidad o fortaleza
Preparación para una bendición o evento sagrado Llegar con el corazón limpio
Fortaleza contra una tentación Vencer con poder espiritual
Servicio misional o temple trip Preparar el corazón

7. Testimonios de la eficacia del ayuno

A lo largo de la historia del Evangelio, los profetas y santos han experimentado el poder del ayuno combinado con oración:

  • Alma el Joven ayunó muchos días hasta que el Espíritu le dio la certeza de la verdad (Alma 5:45-46).
  • El hermano de Jared ayunó y oró hasta que el Señor le reveló cosas que nadie más había conocido (Éter 4:15).
  • José Smith ayunó y oró antes de muchas de sus revelaciones.
  • Miles de misioneros en el mundo testifican que el ayuno les abrió puertas y les dio palabras para enseñar.
  • Jóvenes como vos han resuelto dudas profundas, sanado relaciones y encontrado respuestas a través del ayuno.

"El Señor te conoce, te ama, y te está esperando en cada momento de sincera búsqueda. El ayuno es una de las formas más concretas de demostrárselo".


8. Conclusión: una herramienta que siempre tenés a mano

No necesitás ser un gran erudito para ayunar bien. Solo necesitás un corazón sincero, un propósito claro y la disposición de pasar un poco de hambre a cambio de mucha luz espiritual.

La próxima vez que tengas una duda, un problema o una decisión importante, probá con un ayuno. Vas a notar la diferencia. Y si lo hacés con fe, vas a ver que el cielo se abre de maneras que no esperabas.